La mala fe, no pare hembra.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Es más fea que una noche oscura.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
El necio o no se casa o se casa mal.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Fruta prohibida, más apetecida.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Por su nueva silla y freno, el caballo no es más bueno.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Vayan las verdes por las maduras.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Mujer desnalgada es hombre.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Tierra de roza y coño de moza.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
En chica cabeza caben grandes ideas.
De amores el primero, de lunas las de enero.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
La vecindad es fuente de amistad.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Casa convidada, pobre y denostada.