Padres viejos, hijos huérfanos.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
De padres bocois hijos cubetas.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Los hijos son la riqueza del pobre.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Al perro y al niño donde le den cariño.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
La verdad sale en boca de los niños.
Madre quiero ser, e hijos tener.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Quien hijos ha, no reventará.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
De padres cantores, hijos jilgueros.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
La necesidad hace parir hijos machos.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Detrás de los picos van los chicos.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Bonito era el diablo cuando niño.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.