El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Dios no espera año para castigar.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
No gastés pólvora en chimancos.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Buena crianza no pierde punto.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
A quien dan, no escoge.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Ande o no ande, caballo grande.
Pueblo chico infierno grande.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Obra con amores y no con buenas razones.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Quien roba una vez, roba diez.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Feo, pero con suerte.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.