La manda del bueno no es de perder.
Oye primero y habla postrero.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Los dioses ayudan al que trabaja