Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Hacer bailar el trompo en la uña.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Junio brillante, año abundante.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Al mal tiempo, buena cara.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Codicia mala a Dios no engaña.
Tres al saco y el saco en tierra.
El hombre honrado a las diez acostado.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Haciendo se aprende a hacer.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
A buenas horas, mangas verdes
El que poco pide, poco merece.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Daño merecido, no agravia.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
A días claros, oscuros nublados.
La mujer es gente en la letrina.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Donde hay duda hay libertad.
A un bagazo, poco caso.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.