Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
El malo siempre piensa engaño.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
A la fortuna, por los cuernos.
No eches toda la carne al asador.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Carne de cochino, pide vino.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
No lo hurta, lo hereda.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Cual el derrotero, tal el paradero.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Nadie busca ruido con su dinero.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Ni es carne, ni es pecado.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Decir, me pesó; callar, no.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Vive y deja vivir.
Hijos casados, duelos doblados.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Puerta de villa, puerta de vida.
Haz lo que creas que está bien.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
En carrera larga hay desquite.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.