Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Trabajo en domingo no da fruto.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
La ocasión es la madre de la tentación.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Dios nos coja confesados.
A enemigo que huye, puente de plata.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
Jugarse hasta la camisa.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
A cada ollaza su coberteraza.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Bolsillo lleno no tiene dueño.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Allega, allegador, para buen derramador.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
En gran casa, gran gasto se amasa.
De buena casa, buena brasa.
A tal señor, tal honor.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Este navega con banderita de pendejo.
Cada necio quiere dar su consejo.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.