Faldas largas, algo ocultan.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
El vino y la verdad, sin aguar.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Muchos pocos hacen un mucho.
Costumbre hace la ley.
No hay tan buen compañero como el dinero.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
No hay don sin din.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Buena razón quita cuestión.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
No cuentes dinero delante de los pobres.
El lo que se pierde, se aprende.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
Despedida de borrachos.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La sugestión obra.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Iglesia, o mar, o casa real.
Más barato es cuidar que edificar.
El amor no se compra con dinero.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
A traidor, traidor y medio.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!