El trabajo es la ley y a todos agita.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Mira la peseta y tira el duro.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
A la hija mala, dineros y casalla.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Quien bien ata, bien desata.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Dar en el clavo.
A fin de año, remienda tu paño.
Siempre es pobre el codicioso.
Por pedir, nada se pierde.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Buen moro, o mierda u oro.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Volverse humo.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
El que quiere baile, que pague músico.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Pasar amargura por ganar hermosura.