El relajo es dulce después del trabajo.
Jugar a dos barajas.
La intención es lo que vale.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Burla con daño, no cumple el año.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Ocasión llegada presto agárrala.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Buena olla y mal testamento.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Confesión obligada, no vale nada.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
El trabajo por la mañana vale oro.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Casa de muchos, casa de sucios.
El que siembra, cosecha.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Hacer pinitos.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Por el interés te quiero Andrés.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Hacer un hueco para tapar otro.