Apostar por necesidad, perder por obligación.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Hombre hablador, poco cumplidor.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Hacer favores, empollar traidores.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Salir junto con pegado.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Algo es algo, menos es nada.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Cada cual a lo suyo.
Hebra larga, costurera corta.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Por el color se vende el paño.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Haber de todo, como en botica.
Lo malo nunca es barato.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Hacer la del humo.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
El nuevo paga novicial.