Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Caridad contra caridad no es caridad.
De tal árbol tal madera.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Volverse la albarda a la barriga.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
El río pasado, el santo olvidado.
Cada uno en su casa es rey.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
La familia pequeña, vive mejor.
Compra en plaza y vende en casa.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Al engaño, con engaño.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Del trabajo nace el descansar.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Al agradecido, más de lo pedido.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Cuentas viejas líos y quejas.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Injerta en Abril y a los tres años cogerás uvas mil.
Mal largo, muerte al cabo.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
A cada pez le llega su vez.
Por puerta abierta ladrones entran.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Beso, queso y vino espeso.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Amor de amos, agua en cestos.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.