Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
No falta de que reirse.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Si un árbol cae, plantas otro.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Mujer enferma, mujer eterna.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
El que no arriesga, no pasa el río.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Viejos los cerros y reverdecen
La buena salud es mejor que toda riqueza.
Nadie toma lo que no le dan.
Ponte al sol y harás sombra.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Todavía aguas corren profundamente.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
El agua ni envejece ni empobrece.
Mande la razón y obedezca la pasión.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Fingir locura, es a veces cordura.
El corazón conoce la amargura del alma.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Araña muerta, visita cierta.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Aguas de Abril, vengan mil.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Que todo es ilusión menos la muerte.