La paciencia es la llave del paraíso.
La vida es una universidad.
La gente discreta, no suelta la jeta.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Andarse por las ramas.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
La ignorancia es madre de la admiración.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Nobleza obliga.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
La ley de Dios no come trampa.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Querer y no querer, no está en un ser.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Dios, si da nieve, también da lana.
Dios es más grande que el mundo.
Nada creas, sino lo que veas.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
La buena vida no quiere prisas.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Compañía de dos, compañía de Dios.