Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
El arbolito desde chiquito.
El buen vecino, arregla el camino.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
No eches más leña al fuego.
No valdees aguas desconocidas.
No hay más araña que la que teje.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
No hay camino sin tropiezo.
Por el rastro se da con la liebre.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Los tontos consiguen las mejores cartas
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
El amor primero es el único verdadero.
Pequeña hacha derriba un roble.
Buena ventura solo con otra dura.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Más claro no canta un gallo.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Cada uno con su humo.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Escribir despacio y con buena letra.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Volver a inventar la rueda.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.