No siempre llega primero, quien camina más ligero.
No dejar títere con cabeza.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
La casa esta donde el corazón.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Agua mansa, traidora y falsa.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Ante la duda, la Charly.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Borrón y cuenta nueva.
Los burros prefieren la paja al oro.
A donde las dan, allí las toman.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
A la vejez, dinero y mujer.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Beber y comer buen pasatiempo es.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Más envejecen las penas que las canas.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Quien no se arriesga no cruza el río
A mi, mis timbres.
La paciencia no está entre los jovenes.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
A casa vieja, portada nueva.
Mal hace quien nada hace.