Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Nunca viene una desgracia sola.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
El comedido sale jodido.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Sol de invierno caliento poco.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Vive tu vida y no la de los demás.
A la vejez aladares de pez.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Me lo contó un pajarito
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
A ave de paso, cañazo.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
El río, por donde suena se vadea.
A la vejez, viruelas.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Amor con celos, causa desvelos.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Que no llegue la sangre al río.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Necios y gatos son desconfiados.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
La carta, corta, clara y bien notada.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.