Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Mal me huele, quien mucho huele.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Buena barba, de todos es honrada.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
En boca cerrada no entran moscas.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Parecer uña y carne.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Necesitado te veas.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
De pies a cabeza.
Moza de Burgos, tetas y culo.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Detrás de los picos van los chicos.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Quien no da nudo, pierde punto.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Buena cara dice buen alma.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Hacer agua los dientes.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Agosto, frío el rostro.
Volverse humo.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.