Donde hay pelo hay alegría.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
El que no habla, no yerre.
Mal ojo se le ve al tuerto.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Hablar con lengua de plata.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Maldigo el diente que come la simiente.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Ojo por ojo y diente por diente.
A golpe de mar, pecho sereno.
Cada perro, con su hueso.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Compuesta, no hay mujer fea.
Desde chica, la ortiga pica.
Ama profunda y apasionadamente.
Estómago vacío no tiene oídos.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
Hasta el rabo, todo es toro.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
El que pestañea pierde.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Calma piojo que el peine llega.
Don sin Din, gilipollas en latín.
El pecado te acusa.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.