Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Acometer hace vencer.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Los últimos serán los primeros.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Haz bien y vive alegre.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Para ser bella hay que ver estrellas
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Haciendo se aprende a hacer.
Hacer de tripas corazón.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Hacer oídos de mercader.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Soñar no cuesta nada.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Huyendo del perejil, le nació en la frente.
Hacer de un camino, dos mandados.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.