Dios me dé contienda con quien me entienda.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Más peligrosa esa vieja, que un tiro entre ceja y ceja.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Pan no mío, me quita el hastío.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Pronto y bien no hay quien.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
la ropa son alas.
pajero como tenedor de oveja.
Nadie querría para sí.
Te casaste, la cagaste.
Más honor que honores.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
De sabios es cambiar de parecer.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Casa de muchos, casa de sucios.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Demasiado pedo para la mula.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Por los cuernos se agarra el toro.
Risa liviana, cabeza vana.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
A ruin, ruin y medio.
Paciencia, cachaza y mala intención.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Nobleza obliga.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.