El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Hijos y mujer añaden menester.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Las medias ni pa las mujeres.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
A la mujer no la cates, no es melón.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
A la vejez, dinero y mujer.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
La mujer rogada y la olla reposada.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.