El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Alma sin amor, flor sin olor.
Hechos son amores y no buenas razones.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Dame dineros y no consejos.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Ruego de Rey, mandato es.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Pan tierno, casa con empeño.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
A la vejez, viruelas.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Barba roja, mucho viento porta.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Ande o no ande, la burra grande.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Obra acabada, a dios agrada.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Madurar viche.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Hijos casados, trabajo doble.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Berenjena, ni hincha ni llena.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.