No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Ligera de cascos.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
No está la Magdalena para tafetanes.
Se quedó a vestir santos.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
En caso de duda, la más tetuda.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Todo se pega, menos la hermosura.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Cara de beato y uñas de gato.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Dama tocada, dama jugada.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El hombre reina y la mujer gobierna.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El que puede gobernar a una mujer puede gobernar a una nación.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.