Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
A la mujer brava, la soga larga.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Agua vertida, mujer parida.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
El hombre pone y la mujer dispone.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
Las mujeres quieren ser rogadas.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.