A confesión de parte relevo de prueba.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Nadie quiere la salud más que el paso.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A más vivir, más sufrir.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Yo solo lo hago en mi moto.
No con quien naces, sino con quien paces.
De la esperanza vive el cautivo.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Teta de noviciado.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Agua tibia, media vida.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Redondear la arepa.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Con la muerte todo se acaba.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Habla directamente al corazón.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
El corazón que ama es siempre joven.