El rostro es el espejo del alma.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Eso no te lo despinta nadie.
El que se apura, poco dura.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Abril llovedero, llena el granero.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
La jodienda no tiene enmienda.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
El corazón no habla, pero adivina.
Los compañeros de cama se escogen de día
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Corta despacio, que hay poco paño.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Amar a todos, confiar en nadie.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
La honestidad es un vestido de oro
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Las penas no matan, pero rematan.
Llamame tonto y dame pan.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Entre salud y dinero, salud primero.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Peso y medida, alma perdida.
Lo dicho, dicho está.
Boca de verdades, cien enemistades.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.