Ni se muere el padre ni cenamos.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Araña muerta, visita cierta.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Esta más grande la caja que el muerto.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Idos y muertos, olvidados presto.
De pena murió un burro en Cartagena.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
El amor muere de mal ausencia.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Idos y muertos es lo mesmo.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
También de alegría se puede morir
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.