El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
A dádivas, no hay acero que resista.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
A buen santo te encomiendas.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Tierra por medio, para poner remedio.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
El papel que se rompa él.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
El mundo está vuelto al revés
Una lágrima puede decir más que un llanto.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
La morena, de azul llena.
Caminando se hace de mulas Petra.
Quien prestó, perdió.
El que se fue a León perdio su sillón.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Fue por lana y salió trasquilado.
Suegra, ni de barro es buena.
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Caer para levantarse, no es caer.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
De día beata, de noche gata.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Mucho apretar, listo aflojar.
Al pobre el sol se lo come.
Parecer uña y carne.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Acúsole porque pisó el sol.
En caliente ni se siente.