Amor de dos, amor de Dios.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Corta despacio, que hay poco paño.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Mujer con toca, dos veces si.
Buscarle la quinta pata al gato.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
El que huye, obedece.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
No te duermas entre las pajas.
Depende de cómo caigan las cartas
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
La flor no se conserva roja cien días.
Donde no hay mata, no hay patata.
La vejez mal deseado es.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Lo pasado, pisado.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.