De desagradecidos está el infierno henchido.
La Justicia es muy cretina si no mata al que asesina.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Casa cerrada, casa arruinada.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
En lo ajeno, reina la desgracia.
De hoy a mañana se cae una casa.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
La más fina mula, patea y recula.
Cuando suena el tiro, ya la bala ha salido.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Bien casada, o bien quedada.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Alma sin amor, flor sin olor.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Todo tiene un fin.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
La vida es un misterio, desvelalo.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Donde mores no enamores.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
Mala noche y parir hija.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.