A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Un buen día vale por un mal mes
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Hacerte amigo del juez
Hablar con bestias es para molestias.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
El que mucho promete, poco cumple.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
El jorobado no ve su joroba
El que quiera peces que se moje el culo.
Mayo ventoso, año hermoso.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
No estreches la mano del hombre villano.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
En claustros de locos, están los más pocos.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Abril, lluvias mil.
Desee bien, sea bueno.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Que cada cual espante sus pulgas.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
El hijo de erizo con púas nace.