Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Maña y saber, para todo es menester.
Tras el buen comer, ajo.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
La lima, lima a la lima.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Donde tengas la olla no metas la polla.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Haz barato y venderás por cuatro.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Pan con pan comida de tontos.
Buena compañía, Dios y Santa María.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
Cada quien, con su cada cual.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
El vino casi es pan.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
De tus herederos, sé tu el primero.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.