Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Suelo mojado, cajón seco.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Hacienda que otro gano poco duró.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
El amor gobierna su reino sin espadas.
No hay peor tienda que la vacía.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Si eres oveja, te comen los lobos.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Hay que dar tiempo al tiempo.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Arena y cal encubren mucho mal.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Pobreza, víspera de vileza.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
La práctica perfecciona.
Amor de lejos, felices los cuatro
El mandar no admite par.
Una sola vez no es costumbre.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
La sierra, con nieve es buena.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Casa en canto, y viña en pago.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Barba remojada, medio afeitada.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Agua no quebranta hueso.
Hacer de necesidad virtud.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
No dejes camino por vereda.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.