Mediado enero, mete obrero.
Flaco hombre, mucho come.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Malos reyes, muchas leyes.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Querer y no querer, no está en un ser.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Claridad, y no en el caldo.
Contra la gota, ni gota.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Gran calma, señal de agua.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
El mejor médico es el carnicero.
Si prometes y no das, mal vas.
Más largo que un día sin pan.
A los pendejos ni Dios los quiere.
El que no arriesga, no pasa el río.
Se encontró con la horma de su zapato.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Hablar hasta por los codos.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Olla reposada, no la come toda barba.
El joven armado y el viejo arrugado.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Dos perros pueden matar a un león.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.