A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Domingo, domingo, día de pingo.
Beber con medida alarga la vida.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Saber uno los bueyes con que ara.
No dar ni recibir, sin escribir.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Buey que muge, todos le temen.
Cobra buena fama y échate a dormir.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
A la cama no te irás sin saber algo más.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Hacer callar es saber mandar.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
El que juega con fuego, se quema.
A su tiempo maduran las brevas.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Para nadar hay que tirarse al agua.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Dios da, nunca vende.
A todo marrano le llega su diciembre.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Bien está lo que bien acaba.