A cada día su pesar y su esperanza.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
En lo ajeno, reina la desgracia.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Más vale callar que con borrico hablar.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Tapados como el burro de la noria.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
El gozo en el pozo.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Jugar al abejón con alguien.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
De Dios hablar, y del mundo obrar.
La menta, el amor aumenta.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Quien calladamente arde, más se quema.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
El yerro encelado, medio perdonado.