Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Tras cada pregón, azote.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Dios aprieta pero no ahoga.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Caro compró el que rogó.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Más peligroso que mono con navaja.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
La mejor suegra, la muerta.
Obra acabada, a dios agrada.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Hablen cartas y callen barbas.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Hay confianzas que dan asco.
A buenas horas, mangas verdes
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
La ausencia causa olvido.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Llave puesta, puerta abierta.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Cada cual es dueño de su miedo.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Espéjate para que veas cómo eres.
Orden y contraorden, desorden.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
La fe mueve montañas.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
El que quita la ocasión, quita el peligro.