Cerca le anda, el humo tras la llama.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
El diablo está en los detalles.
Hable el sabio y escuche el discreto.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Mas mata la duda que el desengaño.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Guardas bien y no sabes para quien.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
No hay secreto si tres lo saben.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
No saber una jota.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
La muerte es imprevisible.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Quien sabe, sabe.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Dios da frío según la ropa.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Calumnia, que algo queda.