Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Al pan, pan. Al vino, vino.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
El que nace postrero, llora primero.
Buey que muge, todos le temen.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Como es la mujer, así es la casa.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Comer en bodegón y joder en putería.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
La suerte está echada.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Remendar y dar a putas.
El que trae , lleva.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Matar dos pájaros de un tiro.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Saco de yerno, nunca es lleno.
La muerte tiene las piernas frías.
Un amigo vale cien parientes
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Malo vendrá que bueno me hará.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".