Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Alegrías secretas, candela muerta.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Abril concluido, invierno ido.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Al higo por amigo
El tiempo aclara las cosas.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
A largos días, largos trabajos.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
La comida reposada, y la cena paseada.
El que del campo viene, cenar quiere.
Bien ora quien bien obra.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Lo que se hace de noche sale de día.
De padres asientos, hijos taburetes.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Poco dinero, poco sermón.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.