Favores harás, y te arrepentirás.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
El sueño es hermano de la muerte.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
El hambre es una fea bestia
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
La confianza mató a su amo.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Huye del peligro y no caerás en él.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Antes el golpe que el grito.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Precaverse contra un posible percance.
No es bueno huir en zancos.
Mal largo, muerte al cabo.
Amores y dolores quitan el sueño.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Madre piadosa cría hija miedosa.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
A jugar y perder, pagar y callar.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
El hambre arroja al lobo al bosque.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Necios y gatos son desconfiados.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Santo que mea, maldito sea.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.