Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Mas mata la duda que el desengaño.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Cuervos vienen, carne huelen.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Los celos ciegan la razón.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Boca con duelo, no dice bueno.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
La muerte hace reflexionar.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
La mala fe, no pare hembra.
Ni miento ni me arrepiento.
Hacerse la boca agua.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
A lo que no puede ser paciencia.