Bailar con la más fea.
Da y ten, y harás bien.
El zorro viejo huele a trampa.
A la hora de la quema se verá el humo.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Yemas de Abril, pocas al barril.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Un tropezón puede prevenir una caída.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
A carne de lobo diente de perro.
Que no me busquen porque me encuentran.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Muerte deseada, vida prolongada.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Dar antes que amagar.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Reniego de plática que acaban en daca.
La conciencia vale por cien testigos.
Tal para cual.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
A tal puta, tal rufián.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Matar dos pájaros de un tiro.