Estudiante memorista, pozo a simple vista.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Bienes y males, a la cara salen.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Amor comprado, dale por vendido.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
No hay enemigo pequeño.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Saber es poder.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
No hay peor error que el no reconocerlo.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Callando el necio, se hace discreto.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
No tocar pito.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
De lejos parecen y de cerca son.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Buena razón quita cuestión.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
El dolor es antiguo
El mirón, ¡chitón!.
Dale con que va a llover.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.