Va como honda que lleva el diablo.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Serio como perro en bote.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
No dar pie con bola.
El que calla, no dice nada.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Al que quiera saber, mentiras a él.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Mujer precavida vale por dos.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Come y bebe, que la vida es breve.
La noche es capa de pecadores.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Ojo al parche.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
El que mucho analiza, se martiriza.
Para conservar amistad, pared en medio.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
La letra, con sangre entra.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Agua de sierra, y sombra de piedra.