Faldas largas, algo ocultan.
En puerta y en puente nadie se siente.
Harto da quien da lo que tiene.
Buen moro, o mierda u oro.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Vale más tener que no desear.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
El que araña y muerde, poco puede.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Orden y contraorden, desorden.
A quien mucho miente, le huye la gente.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Demasiado pedo para la mula.
Quien desprecia, comprar quiere.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Juramento, juro y miento.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Quien no se arriesga no cruza el río
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Yo que callo, piedras apaño.
El que muda de amo, muda de hado.
Más vale callar que con borrico hablar.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
En caso de duda, la más tetuda.
Su ladrido es peor que un mordisco
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Tranquilidad viene de tranca.