Promete poco y haz mucho.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Como chancho en misa.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Antes de que acabes, no te alabes.
A gato viejo, rata tierna.
Quien se excusa se acusa.
El tonel vacío mete más ruido.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Hoy por mí, mañana por ti.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Más querría un dinero que ser artero.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Hacer buenas (o malas) migas.
Estoy en un callejón sin salida.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Abusar es mal usar.
Casa hecha y mujer por hacer.
Es más el ruido que las nueces.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Date a deseo y olerás a poleo.
Cazador y cazado confían en Dios.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Cuanto más se duerme más se quiere.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.