A consejo de ruin, campana de madera.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Quiero ver si como ronca duerme.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Cuentas viejas líos y quejas.
Cuando te den, da.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Más vale tarde que nunca.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
El que no agradece, no merece.
Estoy hasta las manos.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Estar como caimán en boca de caño.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
El que se enoja pierde.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Hacer de tripas corazón.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Por unos pierden otros.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
No hay duelo sin consuelo.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.