Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
El mono sabe el palo al que trepa.
Tener el juego trancado.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Caro compró el que rogó.
El que antes muere, antes lo entierran.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Lo nuevo guarda lo viejo.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Nunca con menores, entables amores.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Faena acabada, faena pagada.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
La que da beso da d'eso.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Oír como quien oye llover.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Tienes más cara que un saco perras.
Bebes vino, no bebas el seso.
El pan ya comido enseguida se olvida.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.